En una industria que crece rápido y depende de grandes contratos, la integridad en los negocios es indispensable. Las pequeñas y medianas empresas tienen un papel crucial en la cadena de valor eólica y también en la prevención del soborno.

La gestión antisoborno es un paso esencial hacia un sector de energías renovables más limpio en todos los sentidos.

1. Compromiso de la alta dirección

La cultura ética se define desde arriba. La dirección debe adoptar políticas claras y asignar recursos a un programa antisoborno efectivo.

2. Evaluación de riesgos

Identificar qué áreas y relaciones comerciales son vulnerables, considerando la regulación y las prácticas de cada país donde se opera.

3. Políticas y procedimientos

Un código de conducta con estándares éticos claros y procesos de debida diligencia documentados.

4. Capacitación

Formación periódica para que cada colaborador reconozca los riesgos y sepa cómo actuar.

Financiamiento y gestión de proyectos de energía renovable

5. Debida diligencia con terceros

Proveedores y socios pueden representar riesgos significativos. Evaluarlos antes de iniciar una relación comercial es fundamental.

6. Denuncia y seguimiento

Canales de denuncia seguros, un entorno donde reportar sea posible sin represalias, y auditorías periódicas para medir la eficacia de las medidas.

7. Certificación ISO 37001

La norma ISO 37001 de sistemas de gestión antisoborno es una forma reconocida en la industria de demostrar el compromiso con la integridad.

Al adoptar estas acciones, una MiPyME protege su reputación y contribuye a la integridad de toda la industria eólica.