La energía es indispensable para cualquier actividad humana. Pero el uso intensivo de combustibles fósiles está asociado al aumento de gases de efecto invernadero y de la temperatura del planeta, con cambios en las lluvias, más eventos climáticos extremos y aumento del nivel del mar.
Una energía limpia es la que se produce sin dañar el medio ambiente, principalmente sin emitir gases de efecto invernadero. No es exactamente lo mismo que una energía renovable: el primer término se refiere a sus emisiones y el segundo a que su fuente no se agota.
La energía es necesaria en todas las actividades humanas; la pregunta es cómo producirla sin dañar el planeta.
Energía eólica
Convierte la energía cinética del viento en electricidad mediante aerogeneradores conectados a la red. Se instalan en tierra (onshore) y en el mar (offshore).
Energía solar fotovoltaica
Transforma la radiación solar en electricidad mediante paneles de celdas fotovoltaicas: al incidir la luz, se genera un campo eléctrico entre sus capas que produce corriente.

Energía hidroeléctrica
Aprovecha el movimiento natural del agua. Una presa acumula agua que, al pasar a gran presión por una turbina, acciona un generador. Las centrales se ubican en desniveles de montañas, ríos o arroyos.
Energía mareomotriz
Similar a la hidroeléctrica, pero aprovecha el ascenso y descenso de las mareas mediante generadores de corrientes de marea.
Eólica y solar son las dos de mayor crecimiento, y en ellas se especializa Reyco: construcción, montaje y mantenimiento de parques eólicos y plantas fotovoltaicas.



